En apenas 50 minutos llegaremos a esta población que se encuentra a unos 90 kilómetros, en plena Sierra de San Vicente.

Lo que hace especial a este pequeño pueblo es su adaptación al entorno natural en el que se ubica y al que respeta, ya que no resulta extraño toparse con animales en libertad en sus alrededores. También es llamativa la continua referencia que hallaremos a lo largo de las calles del pueblo al tema caballeresco, ya que resulta extraño encontrar una sola casa que no exhiba algo relacionado con el tema. Y estas destacan por sus gruesos muros de mampostería y sus ventanucos.

En las cercanías podremos ver también los restos de la antigua fortaleza medieval de Torrejones.