Este municipio se encuentra a 65 kilómetros de Toledo, en la Mesa de Ocaña, que toma su nombre de la Orden a la que perteneció en antaño y al color rojizo de sus terrenos.

En su Plaza Mayor podremos ver edificios cuya estructura se adapta al comercio, con galerías y balcones. Pero también los hay de estilo modernista, como la Casa de Lara, que luce un mirador de forja y cristal decorado en abanico.

Muy cerca encontraremos la Iglesia de San Bartolomé Apóstol, construida entre los siglos XV y XVI, que es una excelente muestra del estilo renacentista, construida en mampostería y piedra sillar, a la  que cubre una gran bóveda de medio punto. Destaca su torre de cinco tramos, y el impresionante retablo barroco de madera policromada y pan de oro que preside la nave central. Puede accederse libremente respetando el culto.

Pero además de los destacados edificios de esta población podremos disfrutar de diferentes rutas por los parajes de sus alrededores que ha formado el Tajo con sus meandros, así  como las cárcavas e impresionantes barrancos.

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