A apenas 40 kilómetros de Toledo se llega al municipio de Huerta de Valdecarábanos, cuyo nombre se debe a encontrarse en una zona de fértiles cultivos. De hecho la economía del pueblo se basa en la agricultura, y en el pastoreo que proporcionan los frondosos pastos de la región. Y es precisamente a este gremio, al de los pastores, al que se dedicó una llamativa ermita, construida en el año 1910 por un discípulo de Gaudí; la Ermita de Nuestra Señora de los Pastores.

Se llega a ella desde la carretera de Mora, y ya desde lejos llama la atención al ser una construcción poco típica de la zona. Destaca su magnífica torre circular con campanario y chapitel. Dentro, su nave se encuentra dividida en cinco tramos diferentes cubiertos por bóvedas de arista.

Par visitarla debemos consultar en el Ayuntamiento o en la Oficina de Turismo.

Podemos aprovechar el viaje para visitar también la Iglesia de San Nicolás de Bari, datada en el siglo XVIII y restaurada en el XX, así como el palacio de la familia Laoysa, que encontraremos en la plaza del pueblo y presenta una bella portada plateresca.

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