La visita que ahora recomendamos es para aquellos a los que les gusta disfrutar del senderismo, o los paseos por la naturaleza. Se trata de la ruta del Chorro, la Chorrera y el Rocigalgo. Se encuentra en el Parque Nacional de Cabañeros, muy cerca del pueblo de los Navalucillos, al que llegaremos en aproximadamente una hora desde el Camping. Una vez llegados allí, seguimos por la carretera de Robledo del Buey, y a la altura del kilómetro 16 encontraremos una indicación por un camino de tierra. Podemos seguir este camino con el coche, aunque es un poco tortuoso y resultaría más sencillo con un todoterreno. En apenas unos minutos llegaremos al río Pusa, donde podremos ver a mano derecha un merendero e instalaciones adaptadas para disfrutar de un día de campo si las necesitáramos. Dejando esto a la derecha, continuaremos por el camino de la izquierda, y en cinco minutos llegaremos al inicio de nuestra ruta, que continuaremos a pie.

Existe un pequeño aparcamiento donde podremos dejar tranquilamente nuestro vehículo, y una caseta de información en donde nos darán planos y recomendaciones sobre las posibles rutas. Dependiendo de la preparación, el tiempo, y nuestras ganas, podremos elegir tres rutas diferentes:

Ruta hasta el Chorro

Ruta hasta la Chorrera Chica

Ruta hasta el Rocigalgo

Si elegimos la primera opción, el trayecto de ida es de aproximadamente cuatro kilómetros, que recorreremos en unas dos horas, con apenas doscientos metros de desnivel. No es demasiado complicado, como muestra el cruzarnos con bastantes senderistas, incluidas familias con niños pequeños por una ruta bien señalizada y con pequeñas zonas más estrechas. El premio final del trayecto es disfrutar del Chorro, una pequeña y bella cascada.

Si nos animamos podremos continuar hasta la Chorrera Chica caminando un kilómetro y medio más, que ampliará el tiempo del trayecto en unos tres cuartos de hora para ascender aproximadamente otro centenar de metros. El camino se hace algo más complicado en algunos tramos, principalmente en época de lluvias al convertirse el terreno en algo más resbaladizo. En esta ruta iremos encontrando cornisas utilizadas por los pastores para resguardarse junto al ganado, y contemplaremos unas vistas magníficas del valle.

Si nos atrevemos a completar la ruta hasta el Rocigalgo tendremos que recorrer cuatro kilómetros y medio más, que nos llevarían un tiempo total aproximado de unas cuatro horas desde la salida, y un desnivel de 700 metros. El Rocigalgo es el pico más alto de los Montes de Toledo con 1448 metros. Al coronar el pico disfrutaremos de unas vistas panorámicas del Parque Nacional de Cabañeros.

Una opción ideal para pasar un día disfrutando de la naturaleza, haciendo ejercicio, y disfrutando de buena compañía en un entorno natural y tranquilo. Muy importante es llevar ropa cómoda, calzado adecuado, y no olvidar llevar algo de beber y comida para reponer fuerzas.