Este pequeño pueblo de la provincia de Toledo, a poco más de 20 kilómetros del Camping el Greco, cuenta con poco más de 800 habitantes, lo que le convierte en un lugar en donde el tiempo pasa sin apenas bullicio.

Destaca sobre todo su majestuoso castillo, originario posiblemente de época musulmana, pero con estructura actualmente típica de los castillos del siglo XIV. Su función posiblemente fuera la de residencia de tropas, así como la de vigilancia y defensa. Se puede acceder a él de forma libre a través de un camino de tierra, pudiendo llegar a pie o en vehículo.

También son dignos de conocer otros edificios como la Iglesia Parroquial de San Antonio Abad, la Ermita de Nuestra Señora de la Oliva, y diversas casonas solariegas que se encuentran repartidas a lo largo de todo el pueblo.